Cincopa WordPress plugin

MERCEDES CARBONELL, LOS NIÑOS Y LA MAGIA DEL RETRATO

Casi por casualidad o quizás como descanso en una época que sólo pintaba autorretratos, Mercedes Carbonell hizo su primer retrato infantil, el de su hijo Pablo cuando tenía 8 años. Ahora Pablo ya no está y, Mercedes, prácticamente retirada del mundo de la galería tras una brillante carrera profesional en la que expuso en espacios tan prestigiosos como las galerías de Mar Estrada, Cavecanem, Juana de Aizpuru, Magda Belloti o el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, su obra está representada en colecciones tan importantes como las de la Fundación Focus, la de la Fundación El Monte, la del Instituto de la Mujer y la del Centro Nacional Reina Sofía, se dedica casi exclusivamente al retrato infantil. Aunque también ha retratado a personas mayores, algunos tan famosos como Luz Casal, Antonio Carmona, Gabino Diego o María Barranco, los retratos de niños tienen una magia especial. La mirada limpia de los niños, los rasgos primeros de su personalidad que ya se empiezan a definir y esa curiosidad profunda e inquieta por la vida que descubren día a día, complacen especialmente a la artista.

El arte es una actividad solitaria, exigente y difícil. Frente al lienzo, el artista está solo con las musas pero también con los fantasmas. La inspiración llega siempre trabajando y el trabajo es un combate permanente de elecciones entre miles de posibilidades. El acierto en las decisiones del artista, su eficacia en encontrar el camino dentro del laberinto donde se oculta la belleza, es el triunfo del arte y la satisfacción íntima del artista. Mercedes ha encontrado en los retratos de niños una ayuda en ese camino y no se siente sola al recorrerlo, está en grata compañía. Los niños, cada niña o niño, tienen todo el mundo abierto ante ellos, son el presente más esperanzado que existe, ellos que no saben qué es la esperanza, porque son ilusión pura, plena vida.

Ese encuentro de la emoción del arte con la alegría infantil que Mercedes Carbonell también siente a su alrededor cuando por las tardes en su estudio imparte clases de pintura en inglés para niños, es lo que queda reflejado en los retratos. Los retratos de Lucía, Ana, Javier, Sofía, etc., (más nombres) son ya parte de la biografía de Mercedes. Ha aprendido a quererlos y los querrá siempre. También ellos le enseñan a vivir y a ser mejor persona.

 

Pepe Yñiguez
2007